Las banderas LGBTQ+ seguirán flameando para siempre - DHS Mas Info

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enero 19, 2021

Las banderas LGBTQ+ seguirán flameando para siempre

Los deportistas trans es un grupo dentro de la comunidad LGBTQ+ que siguen luchando para alzar la voz y crear un mundo donde el deporte sea igualitario para todos en la sociedad. Si bien todos conocemos a los Juegos Olímpicos como la máxima competencia deportiva del mundo, no incluyen a una buena parte de la sociedad moderna. Esta parte se refiere a los deportistas trans, que tienen sus JJOO separados en vez de una unificación. 


Saira Millaqueo (Izquierda), política y activista


Ante este problema, personas como Saira Millaqueo, actualmente activista trans y jugadora de hockey, comentó: “Me sumé a la política para poder ayudar a la comunidad de todos los aspectos posibles y que podemos tener más libertades en la sociedad, para ocupar los espacios que faltan.” Otra deportista que se suma a la lucha es la patinadora profesional Alexa Pettone: “Empecé a ser activista por los derechos de las personas trans y vi las desigualdades. Es un ejercicio constante que hacemos todos los días para integrar más y que el deporte sea de inclusión y no exclusión”.


Alexa Pettone, patinadora trans y escritora





Las instituciones deportivas aportan su grano de arena, al habilitar a cada vez más deportistas trans para poder practicar las actividades que desean, pero este no siempre fue el caso. La capitana de la selección de hockey LGBT, Natalia Lazarte, recordó un momento donde no fue habilitada para practicar el deporte: “Jugué un año en un equipo que se llamaba Corsarios. Después quise volver a ficharme y la Asociación Tucumana de Hockey no me quiso de nuevo” y ante este problema, decidió ir a la justicia donde iba a ser escuchada. 


El juez José Dantur, le ordenó a la Asociación le abriera las puertas y a raíz de esto, sacaron un comunicado diciendo que van a admitir “aquellas personas que cambien el sexo masculino por el femenino y que cumplan con las condiciones fijadas por el Comité Olímpico Internacional”.


En el plano internacional, hay unos eventos en paralelo de los JJOO, que se llaman los World Outgames, donde principalmente compiten atletas de la comunidad LGBTQ+. Aunque tienen este espacio para ellos mismos, Lazarte comenta: “Si bien existen unos JJOO para gente como nosotros, no tendría que existir porque de una forma u otra nos están excluyendo de la sociedad”, y Pettone se suma a esta idea: “Los JJOO están y los que no estamos somos nosotros. ¿Qué pasa con el mundo sobre eso? ¿Qué pasa con los directivos? ¿Qué pasa con nuestros cuerpos?”. Son preguntas completamente válidas y el tiempo dirá si se unifican ambas ramas, algo que es respaldado por Saira al decir que, si bien existen estos juegos paralelos, la idea es juntarlos para que haya unos JJOO que involucre a toda la sociedad, sin importar tu situación.



La jugadora de Hockey y capitana de la selección trans de Hockey argentina


Mauro Gómez, jugador de fútbol amateur, se suma a esta idea “Me encantaría que no haya separación entre hombre y mujer o personas trans y personas Cis. Que sea todo en conjunto.” La tenista trans, Mía Fedra, también aporta su concordancia con lo mencionado anteriormente y agrega que le gustaría participar en unos JJOO donde todos estén incluidos. Paola Suárez, futbolista trans amateur, declara con positivismo “Me encantaría que se abran las puertas a la mayoría de las chicas trans y no solo en los JJOO, sino que también en todas las disciplinas”.


Actualmente hay más de 12.000 atletas de la comunidad LGBT que participan de estos juegos y la argentina participó en la última competencia, que se celebró en Miami en el 2017, con una delegación de 50 personas que involucraba deportistas, autoridades y funcionarios del Gobierno de la Cuidad. Además, se espera que Buenos Aires sea sede de la V edición de los World Outgames.

 

Por fuera del mundo del deporte, el comienzo de la transición para un trans, deportista o no, puede tener sus altibajos sea el sufrimiento de discriminación en el círculo familiar y también en la sociedad. “Mi transición fue bastante buena ya que casi no tuve problemas, en especial con mis hermanos, porque éramos ocho, aunque había uno que me agredía verbal y físicamente hasta que mi madre lo puso en su lugar”, comenzaba diciendo Natalia Lazarte sobre su infancia y que a lo largo de los años ella sufrió discriminación. En el presente, la jugadora comenta que es más llevadera porque tiene un entorno social bueno y esto se suma a lo que agrega al decir que cuando va a torneos o a dirigir, la gente me pide fotos. 

Paola Suarez, en cambio, contaba tranquilamente: “Mi transición fue muy positiva ya que tuve el acompañamiento de mi familia desde los 5 años y siempre me educaban para el bien.”


A pesar de la gente que tira uno abajo, si te sabes rodear con personas que te apoyan y te levantan o sino uno trabaja en uno mismo, las chances de discriminación disminuyen gradualmente. Alexa Pettone explica: “No me di cuenta de que la gente me tiraba abajo. Me enfoqué mucho internamente, sabía que el camino no iba a ser fácil y finalmente lo logré”. Unas palabras que pueden llegar a resonar en la mente de muchos son las siguientes, cortesía de Pettone: “Cualquier persona que no cumpla con los dogmas de este sistema patriarcal/binario pasan por momentos horribles en algún momento de sus vidas”, básicamente diciendo que, si uno intenta salir del molde, uno la va a tener que aguantar hasta el fin de los tiempos. 


Un punto opuesto al anterior es el de Saira Millaqueo que no tuvo el apoyo familiar que si tuvieron otras chicas trans al decir: “Cuando empecé a ponerme pantalones ajustados, a maquillarme los ojos y a ponerme remeritas cortas empezaron los golpes correctivos. Mi viejo me decía 'camina bien', 'habla como un hombre', y me pegaba para corregirme”.  


La jugadora de hockey, a pesar de tener todas las puertas cerradas, no bajó sus brazos, pudo volver a recuperar el vínculo con su familia y aclara: “El puente nunca se rompió del todo y eso ayudó a reconstruirlo”. Afortunadamente es muy exitosa hoy en día, al estar en el seleccionado argentino de hockey LGBT junto a Natalia Lazarte, luego de una infancia difícil.


Mauro Gómez comenzó su transición a los 22 años, cuando tenía los recursos necesarios para comenzar con el tratamiento hormonal, y ante esto estaba feliz al decir que fue gracias al enorme apoyo de las personas cercanas que consideró importante.


Mia Fedra, una de las primeras deportistas trans en la argentina


El cambio para Mia Fedra fue paulatino y no abrupto. Siempre intentaba superar los obstáculos que tenía enfrente, encontrando entornos donde no la discriminaban por ende creando un espacio seguro y cómodo con la adición del apoyo familiar que, si no fuera por eso, ella no sería lo que es hoy. Todo esto puede significar que en el mundo existen más las buenas personas que las malas.


En la Argentina actualmente se puede estimar entre 7 y 12 mil personas trans, pero estos números varían todos los días ya que más y más personas se animan a hacer la transición. Dentro de esta gran colectividad, solamente es un puñado que logró ganarse la vida con otra profesión que no sea la prostitución y se volcaron para el lado del deporte, como Mauro Gómez, Mía Fedra, Saira Millaqueo, entre otros. A todo esto, están intentando aprobar la Ley de Cupo Laboral Trans que declara que el Estado la obligatoriedad de ocupar un cupo mínimo del 1% de su personal para personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones necesarias para el cargo.

Matias de Cabrera (@Matideka)




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