El mejor año del Undertaker en la WWE… A propósito de una leyenda que nos abandona. - DHS Mas Info

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2020/11/21

El mejor año del Undertaker en la WWE… A propósito de una leyenda que nos abandona.

Una de las más grandes leyendas de la historia de WWE está a punto de ponerle fin a 30 años de carrera. Su legendaria trayectoria, sus incontables logros, su trascendencia e impacto dentro del universo de WWE, hacen del personaje perpetrado por Mark Callaway un verdadero hito que tal vez jamás tenga paralelo en la historia, así que, a modo de homenaje, ha decidido rememorar el que, para mí, ha sido el mejor año de su ilustre recorrido en la gran “E”.


The Undertaker es y desde siempre ha sido mi luchador favorito. Llevo siguiendo el producto de la WWE por casi 20 años de mi vida y debo decir que la primera y tal vez la única personalidad de este deporte-espectáculo que logró cautivar mi atención tanto por su habilidad y presencia en el ring, como por la imponencia de su personaje, ha sido el hombre muerto. Sin embargo, cuando decidí revisar su camino en la empresa para buscar el mejor año de su carrera, me encontré con una tarea titánica que implicaba la toma de una difícil decisión, porque prácticamente encontré que en casi todos sus años hay razones de peso para destacar su actuación tanto dentro como fuera del ring, exceptuando tal vez sólo sus últimos tramos en el negocio. Hay un año que particularmente encuentro que resalta sobre los demás y es 1997, debido a que se trató del periodo en que ganó su primer título de la WWE en Wrestlemania, ocupó gran parte de su tiempo en la escena estelar, tuvo su rivalidad icónica con Shawn Michaels, teniendo aquel recordado e inédito “Heel in a cell” y siendo participe del debut e historia de su aclamado hermano en el “keyfabe”: Kane. Sin embargo, yo aún tenía 6 años para la época y no conocía este fascinante mundo de la lucha libre, por lo que no tomaré en cuenta aquellos períodos en los que Taker si bien pudo brillar, no tuve la oportunidad de apreciar y disfrutar por un tema de edad.




Dicho lo anterior, considero importante también destacar que debido a la longevidad de la carrera de Mark Callaway dentro de WWE, y teniendo en cuenta las diferentes metamorfosis que el producto de la empresa ha presentado a través de sus diversas eras, el personaje de The Undertaker también ha debido adaptarse y reinventarse en incontables ocasiones para estar a la vanguardia de estos cambios, pasando por facetas como las del enterrador puro, el Taker del ministerio de la oscuridad, el “American Bad Ass” con sus dos subversiones: “Deadman inc” y “Big Evil”, para finalmente retornar a un personaje semejante al clásico, pero con un nuevo sello de misticismo y estoicidad que le caracterizó durante sus últimos años de carrera, al cual quisiera llamar: “Lord of Darkness. Parece mentira, pero esta versión final abarcó casi la mitad de la totalidad de su carrera en WWE y fue probablemente la faceta con la cual, la mayoría los fanáticos contemporáneos tuvimos más contacto. Esto es importante porque la construcción de este personaje definitivo fue fundamental para llevar a Taker al pináculo de su expresión como superestrella, debido a que, en el año que considero el mejor de su carrera, no sólo confluyó la madurez y solidificación de esta versión del enterrador, sino que su forma física y su desempeño en ring lo acompañaron para en conjunto, permitirnos disfrutar de la mejor versión del fenómeno jamás vista y con ello, de un año de ensueño para él y para nosotros como audiencia. Ese año fue el 2007.

Desde que el “Deadman” retornó en Wrestlemania XX en el 2004, pudimos observar cómo año tras año la condición física y la composición corporal de The Undertaker fue mejorando visible y paulatinamente, llevándolo a un punto cercano a la perfección en el 2007, pocas veces vi a Taker siendo tan ágil, versátil y diestro para moverse en el ring, su estado físico y cardiovascular era envidiable, el mejor de su carrera, jamás le vi tan saludable. Adicionalmente, Taker siempre fue un “powerhouse” que impresionaba por su velocidad y su capacidad para realizar movimientos poco convencionales para un hombre de su talla y peso, pero no fue sino en este periodo de tiempo, (incluso un poco antes) que Taker agregó a su arsenal movimientos inspirados en las artes marciales mixtas, lo cual le permitió ampliar su repertorio y darle más realismo a este, favoreciéndole la transición entre estilos y facilitando la cohesión de su manera de luchar con la de rivales de todas las tallas y técnicas, de hecho, me atrevería a decir que este fue el periodo en el que Taker finalmente se transformó en un gran luchador para los tiempos modernos, brindado actuaciones sólidas y aprendiendo realmente a contar historias atrapantes en el ring. No quiero decir con lo anterior que antes no supiese hacerlo, pero desde este punto pasó de ser un buen “performer”, a ser uno excepcional, pues es incluso desde este año, donde de manera consecutiva logró tener el mejor combate en una seguidilla de eventos "Wrestlemania", desde la edición 23, hasta la 29.



Pero no solo Taker llegó a un punto incomparable en lo físico y un desempeño en el ring formidable, sino que también su personaje evolucionó y maduró mucho, puesto que, tal vez para el 2007 un “gimmick” inspirado en un guarda tumbas con poderes sobrenaturales pudiese resultar poco creíble e incluso risible, pero su gran trabajo manteniendo la originalidad, teatralidad y esencia oscurantista de sus inicios, sumando a un toque de naturalismo y seriedad moderno, nos brindaron una versión de Taker balanceada y exquisita, que lejos de resaltar por sólo su carácter fantasioso, inspiraba respeto y deferencia por su aura lúgubre y a la vez vivaz, y esto fue especialmente visible en el 2007, periodo en que su personaje aprovechó el crecimiento y establecimiento logrado en años pasados, para consolidarlo en este tiempo en cuestión, el cual dio inicio con una auto-promoción contundente al barrer a prácticamente todo el roster del show de "SmackDown!" previo al evento "Royal Rumble", dejando en claro con un solo acto su favoritismo para ganar la batalla real. 




Como lo mencioné anteriormente, Taker tuvo un 1997 lleno de éxitos e historias trascendentales, pero, quién diría que 10 años después volveríamos a verle en la cima de la montaña, disfrutando de historias casi tan notables como las de aquella época, solo que con actuaciones sobre el ring aún mucho más solidas e impresionantes. Fue partícipe de la que para mí ha sido la mejor secuencia final de una batalla real en la historia junto con Shawn Michaels, ganando el encuentro por primera vez en su carrera y catapultándose hacia el evento estelar de "Wrestlemania" después de mucho tiempo. Ahí encontraría a uno de los “Babyface” más importantes de la compañía en ese entonces: Batista, un hombre que después de verse obligado a entregar su titulo mundial pesado debido a una lesión muscular, volvió perdiendo algo de la solidez y el aura de imbatibilidad que tuvo hasta ese momento, por lo que personalmente tenía serias dudas de cuán bien estos dos podrían trabajar su programa alrededor del cinturón dorado, sin embargo, su serie de combates fue más épica de lo esperado. Brindaron un clásico muy infravalorado en “No Way Out”, donde hicieron pareja para confrontar a HBK y Cena, en lo que a mi concierne ha sido uno de los mejores combates por equipos de la historia de WWE, pasando por su clásico encuentro en "Wrestlemania 23", que sin duda alguna fue el mejor de la noche. Posteriormente tendría un combate de último hombre en pie en el evento “Backlash” y una lucha en jaula de acero en la edición del 11 de mayor de "SmackDown!" ante el animal, brindado otro par de actuaciones absolutamente sólidas y contundentes. Este último encuentro además serviría de pauta para iniciar una futura rivalidad con la superestrella categoría R el año siguiente, debido a que este último canjearía su contrato de dinero en el banco para destronar al enterrador. Otros “highlights” de su trabajo en el cuadrilátero durante este año fueron sus combates ante el mismo Batista en “Cyber Sunday” (tal vez el menos memorable de todos, pero no por ello despreciable) y en “Survivor Series” dentro de la celda infernal, así como su triple amenaza en “Armageddon” frente al mismo Dave y Edge, todas actuaciones sobresalientes. No recuerdo NINGUN año en la carrera del Undetaker tan plagado de luchas tan destacables, pues presentó al menos seis contiendas que estuvieron por encima del estándar de calidad usual ofrecido por la WWE en la época y pocas veces le he visto a Taker un trabajo tan consistente dentro y fuera del encordado.




En términos de acólitos y logros, fue el año en que retornó a la escena titular, ganando por primera vez el título mundial pesado y coronándose como máximo monarca de la empresa nuevamente, cosa que no ocurría desde el 2002, así mismo, fue en este año en el que ganó por primera vez en su gloriosa carrera la batalla real, teniendo en cuenta que esta contó con luminarias de la talla de Ric Flair, HBK, Chris Benoit, Edge, Randy Orton, entre otras y brindando una actuación estupenda. El “Wrestling Observer Newsletter” nombró su rivalidad ante Batista como la mejor del año, y fue situado como el 5to mejor luchador del 2007 por el “Pro Wrestling Illustrated”, siendo esta la segunda mejor posición que ha ocupado en esta lista en su carrera. En los últimos años, los regresos de The Undertaker a la televisión han sido esporádicos y su año ha debido ser necesariamente evaluado con base en la rivalidad de turno que deba llevar a cabo en ese periodo, pero si bien el 2007 estuvo mayoritariamente marcado por su enemistad con Batista, también se debe hacer hincapié en sus encuentros con otros gladiadores como el mismo Edge, The Great Khali y Mark Henry, así como participaciones sostenidas en los shows semanales, generando consigo una impresión de constante presencia que le permitió dar un golpe de autoridad y demostrar su impresionante vigencia aún con sus 42 años de edad para aquel entonces.




En conclusión, definitivamente el 2007 fue el año que más he disfrutado de la carrera del Undertaker, pues vi un sujeto pleno, trabajando a gusto con su personaje, gozando de buena salud y de un estado físico envidiable, el mejor de toda su carrera, teniendo combates excelsos, rivalidades memorables, y presentando regularidad y calidad en su ocupación y desempeño tanto dentro como fuera del ring, estaba en la cima, todos los aspectos se confabularon para que The Undertaker brillase más que nunca y es por eso considero los 365 días calendario del 2007, fueron los mejores que ha gozado en su estancia en WWE…

Jamás habrá alguien en el negocio de la lucha libre con tanta pasión y compromiso por su personaje, ni tampoco nadie tan perfeccionista con su desempeño en el ring. Mark Callaway es un hombre que respira, ama y vive a través de la lucha libre, nunca nadie en la historia de este negocio ha cuidado tanto su personaje, pocos han tenido la entereza de trabajar a pesar de las lesiones y el dolor, con tal de intentar mantener su legado en lo más alto, pero sobre todo, de entretenernos a todos los fanáticos de este bello deporte. The Undertaker es un hombre cuyo personaje era el de un “hombre muerto”, pero que irónicamente, él JAMÁS MORIRA… INFINITAS GRACIAS UNDERTAKER, HASTA PRONTO.

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