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2019/06/19

FIGURA DEL DEPORTE Y SU VIDA PUBLICA!


Por: Félix Julián Padilla 
Consultor Gerencia y Liderazgo.

En adición a los principios que rigen el olimpismo y en el profesionalismo deportivo, existen

características que deben regular la interactuación humana: entre atletas, entrenadores, directivos e instituciones. Y con ello las normas sociales que rigen la conducta de los ciudadanos tomando en consideración la comunidad o sociedad donde se vive.

Las entidades deportivas que buscan la efectividad y eficiencia de la gestión de una disciplina deportiva, se traza un norte, objetivos de largo, mediano y corto plazo e implementa acciones especificas que le acercan a su auto realización.

Desarrollar el deporte que implica detectar personas con el potencial atlético y que se acerquen al perfil competitivo potencial para una disciplina y luego fomentar el desarrollo de las competencias personales para lograr el más alto desempeño, es también materia de las entidades rectoras de una organización deportiva de alto nivel.

Dentro del olimpismo nos encontramos con las federaciones locales, las confederaciones, las federaciones internacionales, el comité olímpico internacional y los comités olímpicos locales reconocidos y que representan países dentro de los cinco continentes del globo terráqueo.

Las normativas y principios olímpicos implican no solo el desarrollo del musculo y el fomentar la más alta competitividad y disciplina, sino también el desarrollo del elemento humano de manera integral, sumando con esto la ecuación ideal: mente sana en cuerpo sano.

En la base del olimpismo están los atletas, que deben ser la razón de ser de la existencia de las entidades deportivas: federaciones, asociaciones, clubes. Aunque muchas veces por razones de poder y de interés económicos esta pirámide se invierte, y los valores que deben fomentarse se convierten en una pantalla, para fingir el cumplimiento de los estándares esperados y mantener la hegemoníia directiva.

Aunque existen normativas que persiguen el control de aspectos importantes como lo es el dopaje, también co-existe una cultura casi universal dentro del movimiento olímpico mundial, pués por años se mantienen los mismos directivos en las mismas disciplinas, volviéndose la entidad en un activo más que del país y del deporte, de las familias y allegados que les representan.

Existen por ello buenas prácticas para la gestión del deporte que deberían observar los directivos de las entidades deportivas, temas que no pretendemos desarrollar en este momento. Aunque han estado en boga, la necesidad de pulcritud y transparencia en el manejo de fondos públicos, y la detección temprana de situaciones de dopaje en las competencias internacionales y múltiples situaciones de conflictos de interés.

Bajando un poco de la parte estratégica o del enfoque directivo de las federaciones, comienzan a notarse los entrenadores.


La parte técnica. Allí se forman y desarrollan los talentos y surgen los que en definitiva serian considerados los atletas élite. Los representantes de las selecciones nacionales en las múltiples disciplinas deportivas.Con los bemoles éticos correspondientes, pues también aquí la mano corrupta directiva puede causar estragos.

Se destaca como imprescindible la interactuación entre los entrenadores y los atletas en los diferentes niveles desde pre infantil, infantil, juvenil y élite. Existen también una cantidad de buenas prácticas que muchas veces no son observadas y algunas de las cuales rayan en conductas tipificadas como delitos y castigadas penalmente.

En este nivel se pueden ver aspectos relacionados con el abuso de poder, el acoso sexual o moral, la pedofilia, la discriminación de género, color, raza, ideología y otros tipos de discriminaciones definitivamente ya no toleradas por muchas legislaciones en los cinco continentes.

Muchas veces el no prevenir, detectar y corregir a tiempo situaciones de este tipo, pueden traer como consecuencia la deserción deportiva, la perdida de recursos humanos, técnicos, atléticos y lo peor: el daño sicológico y emocional que muchas veces suele ser irreparable.

El atleta élite también tiene sus buenas prácticas. Practicas que se relacionan con el aprendizaje, el desarrollo, las competencias, el compañerismo, el crecimiento humano y el desarrollo integral de la personalidad, del carácter y del gesto deportivo.

Los atletas en sentido general, pero sobre todo los atletas élite, tienen un ciclo de vida.
Es decir, un tiempo en el cual su actividad competitiva alcanza su más alto desempeño y a partir del cual podría mantenerse estable durante un tiempo, hasta que el mismo comienza a descender, dando paso a nuevos y fogosos competidores, hasta que finalmente se produce el retiro competitivo del atleta.

Hay rango de edades que caracterizan el retiro atlético típicos en las distintas disciplinas deportivas.

En todas las etapas de este ciclo de vida, conviene tener el correcto acompañamiento. Este acompañamiento viene dado, no solo de los entrenadores, apoyo sicológico, coaching y también de los familiares y amigos más cercanos, además de los compañeros de equipo representativo del país o de un club profesional.

De todas estas fuentes, la más determinante para el éxito integral del atleta como persona completa, es la parte familiar: La educación familiar.

Ademas de las academias y los clubes, muchos atletas que se desarrollan en em ambiente del olimpismo dan un salto al profesionalismo.

Tanto en el olimpismo como en el profesionalismo, donde el atleta élite, se convierte muchas veces en ídolo de multitudes, la parte fundamental para mantener una auto gestión adecuada y prospera, es la parte familiar.

En la familia es donde se reciben los buenos ejemplos, donde se forma el carácter. Donde se recibe el amor incondicional que jamás se recibirá de la sociedad.

Sin embargo, los anti valores minan nuestras sociedades y en el mundo del profesionalismo, donde importa el atleta solo cuando este es atractivo y por ende, resulta productivo para los equipos. Ya la parte humana se va quedando atrás.

Esta misma deshumanización de las interactuaciones entre los deportistas profesionales y sus franquicias, hacen cada vez más difícil, que se puedan mantener los valores familiares recibidos antes del salto al profesionalismo.

La vida comienza a mostrar, que aquello que era definitivamente divertido, se ha convertido ahora en una tarea, en un trabajo, donde abundan las frustraciones, la envidia, los negocios sucios, los malos ejemplos, las presiones sociales, los malos tratos, los compromisos económicos, el ganar grandes sumas de dinero. Y nace, como algo prácticamente natural, el amor al dinero.

Este nuevo dios comienza a dominar cada minuto del tiempo hábil del deportista.

Tanto en el futbol, como en el basquetbol, el rugbi, el hockey, el basket, el boxeo y otros deportes donde el profesionalismo abre la puerta al atleta élite, se verifican ambientes y situaciones que atentan contra la salud integral de los participantes. Espiritual, Física, Emocional y Sicologica.

Por otro lado esta el super esfuerzo que debe realizar el atleta profesional para alcanzar ese máximo desempeño por el que se paga en el espectáculo.



La fortaleza con que un lanzador realiza un pitcheo como dicen algunos médicos deportivos, no es humano. Una persona normalmente no podría realizar estos lanzamientos. El entrenamiento que se requiere, prácticamente hipertrofia los músculos del brazo de lanzar del atleta para poder alcanzar esa fuerza, esa velocidad, ese poder. Igual ocurre con el corredor en las bases, con el bateador de poder. Con el goleador en la cancha de futbol.

Dicen algunos expertos, que sería imposible que un atleta del baseball profesional en las grandes ligas, no necesite ayudarse con sustancias para alcanzar o mantener el rendimiento esperado.

Cuando un jugador se lesiona, una persona normal saldría del terreno e iría al médico. Muchas veces el jugador profesional, en el mismo terreno, se inyecta o utiliza alguna sustancia que le permite jugar lesionado. En materia de sustancias hay mucha doble moral en la gran carpa.

Hacer dinero es más importante para el club que la salud del atleta. Y proyectar la imagen de seriedad dentro del juego sucio es parte de la estrategia del espectátulo.

Pero hay que castigar a alguien, y muchas veces los latinos o la gente de color o de las minorías son las que salen mas lastimadas de la aplicación de la regla de forma selectiva.

Esto lo sabe el atleta. Es el trato que recibe a diario. Y ciertamente esta la lista de incapacitados y esto normalmente se respeta.

Pero ahí están los resultados esperados. La guía de la moción de la sabermetria. Las inversiones hechas en jugadores con contratos multimillonarios y multianuales. Y ahí está la fanaticada, no del deporte, sino del espectáculo que como gladiadores romanos deben de dar los jugadores profesionales.

Estos deportistas, seres humanos, se deshumanizan mucho en estos procesos.

Los ambientes de la fama. El éxtasis de los halagos, las compañías muchas veces impropias, el atreverse a hacer cosas que en algún momento se deseo, ahora con mucho dinero en la mano.

Todos estos riesgos vienen y van y muchas veces terminan en retiros inesperados, en muertes no deseadas, en situaciones que ponen al atleta en conflicto con la ley.

En el contexto de todo esto, esta una sociedad corrupta. Una sociedad que ha dado más importancia al tener y al aparentar que al ser. Sociedad y ambiente donde estos nuevos y falsos ídolos (falsos ídolos porque solo los son en la cancha), llegan a creer que realmente son semidioses.

La gran mayoría de ellos dedicados en cuerpo y alma exclusivamente al deporte, descuidando aspectos fundamentales del crecimiento humano. Olvidándose de la formación, académica, la cultura general, el desarrollo de competencias en otras aéreas de la vida.

Y muchas veces tomando sus fortunas y realizando inversiones sin la guianza adecuada, sin el conocimiento jurídico o financiero cometiendo muchas veces errores que les hacen perder dinero o violar la ley.

En otros casos realizando actividades que riñen con la ley, terminando muchas veces sometidos a la justicia, algunos apresados o condenados, o perseguidos por la justicia.

Así como en las entidades deportivas clubes profesionales se verifican escándalos relacionados con fraudes, evasión de impuestos, lavado. Así mismo un porcentaje de atletas profesionales, incurren en el error de dejarse llevar por la idea de hacer dinero fácil. Terminando muchas veces en prisión o perdiendo gran parte de sus riquezas.

Esas personalidades que se creen ídolos, con esos egos inflados, también suelen cometer delitos inter personales, o caen en trampas donde otras personas se les acercan para provocar situaciones que luego les permiten realizar demandas contra estos atletas élite.

En el mundo del baseball profesional se han visto muchos casos lamentables producto una mala gestión del ciclo de vida, que incluye el manejo personal de la vida en los ciclos productivos y de receso.

Se recuerdan casos donde peloteros profesionales y de la gran carpa han sido demandados por la comisión de delitos financieros, defalcas, estafas, abusos de confianza, acoso, homicidio y hasta violación sexual.

Muchas veces la fama, hace que las personas de este mundo, crean que están por encima del bien y del mal y cometen atrocidades, creyendo que la misma fanaticada los va a salvaguardar, o la sociedad donde desarrollan sus proezas deportivas y que los aplauden, también les dejaran pasar por alto cualquier delito cometido.



El atleta élite es perseguido normalmente por temas de dopaje. Temas relacionados con apuestas. Con jugar en contra. Asociarse con el delito. Temas relacionados con su vida pública, mal manejo con la prensa, mal manejo con los fanáticos o con los compañeros o con la directiva. Muchos tienen problemas con el alcohol, uso de sustancias prohibidas, drogas. Un porcentaje en sus abusos cometen imprudencias que les llevan a accidentes automovilísticos, acoso sexual, violaciones sexuales y leyes penales.

El sentirse multimillonarios, el no haber construido un carácter más duradero que el que proporciona el ciclo de vida deportivo. El no tener el acompañamiento adecuado o dejarse aconsejar apropiadamente. Todos estos elementos conspiran para acortar la vida atlética y al final dejar de un exitoso multimillonario un simple despojo humano.

En la historia se han visto grandes boxeadores, basquetbolistas, futbolistas, peloteros, y de otras disciplinas en la miseria. No solo en la miseria económica, sino en la miseria humana. Ya que no saben qué hacer con su vida. Pues solo conocieron de su practica deportiva.

Luego chocan con la realidad de la vida. Esos amigos que siempre estaban para ayudarles a gastar la fortuna, para las fiestas, orgías, y otros desvaríos, ya no están y de hecho nunca estuvieron.

Temas relacionados con el Narcisismo del Atleta Elite muchas veces atraen a si esos grandes aduladores que en el fondo nunca fueron sus amigos, si compañeros de parranda y de tirar por la borda todas esas fortunas. Y de servir de mala compañía, malos asesores, cayendo muchas veces en las profundidades del bajo mundo, del dinero fácil y del delito.

Gestionar con diligencia y con sabiduría la vida misma, implica mucho más que el ciclo de vida atlético. Implica tener una visión de futuro, más allá de ese ciclo de vida. Sobre todo mucho después de él. De forma tal, que se pueda continuar agregando valor para la familia y la sociedad.

Hay casos de grandes deportistas que se han visto en situaciones engorrosas por temas casi siempre jurídicos que acortaron sus carreras o que le mermaron su brillo.

En el baseball tenemos el reciente caso en el país del ex alcalde Raúl Mondesí. Quien fue acusado por manejo incorrecto de fondos y hallado culpable por ello. También el caso de Miguel Tejada quien se ha visto sometido a presiones judiciales por temas de manejos financieros. Otros peloteros con medidas de coerción o acusados de violencia de género.

Años atrás recordamos el caso del súper baby Cesar Cedeño quien fuera acusado en aquel entonces de homicidio contra una mujer que se decía era trabajadora sexual.

Pete Rose, de los Rojos de Cincinati fue acusado y hallado culpable de realizar apuestas y esto le costó el brillo acumulado como súper estrella del baseball y jamás pudo entrar a Cooperstown.

Barry Bonds, Roger Clements, Marc Mcwaire, Alex Rodríguez, Many Ramirez y muchos más en las grandes ligas, han sido involucrados de alguna manera con el uso de esteroides y con ello se les ha imposibilitado su entrada al Salón de la Fama.

Como vemos, la vida personal del atleta élite abarca su vida completa. Su vida dentro y fuera del terreno. Todos estos aspectos son considerados en adición a su desempeño, es decir, a los números que acumula en su ciclo de vida competitivo.

Lo más importante para estos atletas profesionales, es reconocer y tener presente, que constituyen figuras públicas y que como tales, cada cosa que realizan o dejan de hacer mucha gente las observa y las toma en cuenta.

Finalmente, el contar con un acompañamiento, contar con un Consultor en Liderazgo Personal y Financiero, para la realización de su plan estratégico personal, les puede ayudar, para aprender a conducir sus vidas con efectividad.


Pues luego del retiro del atleta, la vida continua!

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